
Brasil, 15 feb.- Lucas Pinheiro Braathen hizo historia. Este sábado (14), el atleta ganó la medalla de oro en la prueba de esquí alpino - Eslalon Gigante en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, en Italia, y se convirtió en el primer brasileño en ganar una medalla en la competición.
El brasileño noruego logró la proeza y sorprendió al mundo del eslalon gigante al adjudicarse la primera posición en la pista Stelvio de Bormio. El deportista noruego (por su padre) y brasileño (por su madre), el atleta de 25 años de impuso ante los favoritos de la competencia.
Durante la ronda previa logró el décimo primer puesto, pero este sábado sorprendió al quedarse con el mejor tiempo y poner la bandera latinoamericana en lo más alto del podio.
El sábado, ofreció un gran espectáculo en su primera manga, marcando un tiempo de 1m13s92, colocándose en cabeza de la carrera entre los 81 competidores. En la segunda y decisiva manga, también tuvo una excelente actuación, con 1m11s08, para un total de 2m25s.
Con esto, superó a los atletas suizos Marco Odermatt, quien marcó 2m25s58, y Loic Meillard, con 2m26s17, quienes completaron el podio.
El atleta se convirtió no solo en el primer atleta brasileño en ganar una medalla en los Juegos de Invierno, sino también en el de toda Latinoamérica.
Tras hacer historia, Lucas Pinheiro Braathen podría volver a ganar medallas en los Juegos Olímpicos, ya que regresa a la competición el lunes (16).
Poco después de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, en Italia, Lucas Pinheiro Braathen pronunció sus primeras palabras como nuevo campeón olímpico.
En una entrevista con TV Globo, el atleta, nacido en Oslo, capital de Noruega, pero que representa a Brasil por su madre, no ocultó su emoción por todo lo logrado este sábado (14).
“Inexplicable. Es totalmente inexplicable. No sé cómo expresar con palabras lo que siento ahora mismo. Solo quería compartir que probablemente todos en Brasil están observando, siguiendo y animando. Esto puede ser una fuente de inspiración para la próxima generación de niños; nada es imposible, no importa dónde estés, tu ropa, tu color de piel, lo que importa es lo que llevas dentro. Esquié con la fuerza brasileña que nace de mi corazón”.
Al preguntarle sobre la segunda manga, que le aseguró la medalla de oro tras lograr el mejor tiempo en la primera, Lucas describió las dificultades, pero expresó su alivio porque todo salió bien.
“Fue una batalla. Me esforcé, encontrando la fluidez para bajar a un ritmo rapidísimo. Claro, como dijimos, entre manga y manga, la nieve es completamente diferente. Necesitaba adaptarme, encontrar el equilibrio; esquiaba con el corazón. Cuando esquías como eres, esto es posible”. (Texto y foto: Cubadebate)