
China, 17 feb.- Hoy se producirá una sincronía perfecta entre el cosmos y la tradición milenaria oriental. El inicio del Año Nuevo Chino coincidirá de manera exacta con un eclipse solar anular, un evento que ocurre gracias a la fase de Luna nueva, motor fundamental de ambos fenómenos.
Desde la astronomía, un eclipse de Sol solo es posible cuando la Luna se encuentra en fase Nueva, posicionándose entre nuestro planeta y la estrella. Debido a que el calendario chino es lunisolar, sus meses siempre comienzan con esta fase lunar.
Que la alineación sea tan precisa como para generar un eclipse el primer día del año es un hecho extraordinario.
En esta ocasión, la Luna se encontrará en su punto más lejano de la Tierra (apogeo). Al verse más pequeña, no llegará a cubrir al Sol por completo, permitiendo que se aprecie el famoso “Anillo de Fuego” cruzando el cielo.
Este 2026 marca el regreso del Caballo de Fuego, una combinación zodiacal que representa pasión, independencia y una energía arrolladora. En la astrología oriental, que este ciclo comience bajo la sombra de un eclipse solar —que equivale a la fuerza de siete lunas nuevas— sugiere un periodo de renovación total y decisiones audaces.
Mientras la ciencia se enfoca en la geometría de la alineación, el simbolismo cultural interpreta este martes como un catalizador de cambios profundos. Es el momento máximo para cerrar etapas y proyectar el nuevo año con la intensidad del elemento Fuego.
La celebración del Año Nuevo Chino dura 15 días y cada año, más de mil millones de personas participan en la mayor migración anual del mundo: viajan en avión, tren, autobús o coche para reunirse con sus familias y celebrar el evento.
El Año Nuevo Chino también se festeja en Hong Kong, Taiwán, Brunéi, Corea del Norte, Corea del Sur, Mongolia, Nepal, Bután, Vietnam, Singapur, Indonesia, Malasia, Filipinas y Tailandia. (Texto y Foto: Cubadebate)