
Camagüey, 24 feb.- En una fecha tan significativa como el 24 de febrero, jornada que marca el reinicio de las luchas por la independencia de Cuba, la urbe principeña suma a la efeméride nacional motivaciones propias que reafirman su identidad histórica.
Este año confluyeron el aniversario 114 de la inauguración de la estatua ecuestre de Ignacio Agramonte Loynaz, erigida en la antigua Plaza de Armas, y el aniversario 29 de la fundación de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC).
Las conmemoraciones estuvieron atravesadas por el espíritu de dos figuras esenciales en la forja de la nación: José Martí y el propio Agramonte, unidos en la historia por la admiración y el ideal de conquistar la soberanía plena de Cuba.

En ese legado se inscribe la labor de la OHCC, institución que asume la preservación de la memoria histórica como un compromiso cotidiano, gracias al empeño de profesionales capaces de traer el pasado al presente y mantener viva la identidad lugareña.
El acto solemne contó con la presencia de Walter Simón Noris, primer secretario del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba; y Jorge Enrique Sutil Sarabia, gobernador de Camagüey; junto a otras autoridades y una representación del pueblo.
Uno de los momentos más emotivos fue la recreación de la develación de la escultura monumental, cubierta con la bandera cubana y descubierta simbólicamente por Amalia Simoni, gran amor de Agramonte, representación a cargo del Teatro Guiñol de Camagüey y la Compañía Teatral Danzaria La Andariega.

La escena evocó aquel instante histórico en que la ciudad rindió tributo al héroe epónimo, noticia que en su momento difundiera el periódico El Camagüeyano.
Como es tradición la OHCC acogió, también, la celebración de una boda, esta vez la de Yanelis Columbié Nápoles y Yongel Carlos Capote González, integrantes del Proyecto Mis manos pueden, iniciativa de inclusión social. Los recién casados tuvieron el honor de colocar la ofrenda floral a los pies de la figura de Agramonte, en el emplazamiento que lleva su nombre.
Durante la ceremonia el historiador José Fernando Crespo Baró explicó que, aunque el conjunto escultórico ecuestre fue diseñado por el artista italiano Salvatore Buemi, este supo captar la esencia de El Mayor y plasmar una de sus acciones más audaces: el rescate del brigadier Julio Sanguily. Documentos de la época refieren que la propuesta de Buemi fue seleccionada entre varios proyectos presentados a concurso para inmortalizar la imagen del héroe camagüeyano.

El monumento destaca por su concepción alegórica: una figura femenina al frente simboliza el llamado de la libertad al pueblo; tres bases superpuestas de estilo grecorromano sostienen cuatro piezas de bronce, junto a la imponente escultura ecuestre de El Mayor, también fundida en ese metal.
En 2024 se acometió la más reciente restauración del conjunto, como parte de los objetivos de la OHCC de salvaguardar el patrimonio y preservar los rasgos identitarios de la llamada Ciudad de los Tinajones y de las Iglesias.
Más que una institución la Oficina del Historiador se erige como vigía y protectora de cada huella histórica que conforma el entramado urbano y espiritual de Camagüey, empeñada en que las piezas del pasado se hagan palpables en el presente para que perdure, con fuerza renovada, la idiosincrasia y el sentir de su pueblo. (Texto: Idaylén Rodríguez Rodríguez/Radio Cadena Agramonte) (Fotos: autora y Miozotis Fabelo Pinares)
