Camagüey, 1ro. sep.- Con el tradicional sonido del timbre y la sonrisa de los pequeños pioneros, la escuela primaria Revolución de Octubre, ubicada en el reparto Previsora de esta ciudad, abrió sus puertas este primero de septiembre para dar inicio al curso escolar 2026-2027.
En un contexto marcado por el cerco energético y las limitaciones económicas impuestas a la nación, el centro educativo se erige como un ejemplo de resistencia y entrega, donde el altruismo de los maestros y la preparación integral de la institución garantizan el retorno a las aulas con un firme propósito, elevar la calidad del proceso docente-educativo.

La entrega y la vocación de sus educadores son, sin dudas, el alma de esta institución. Como expresara María Hernández Torres, maestra con más 50 años de labor en la escuela, “la labor de un maestro es tomar de la mano a sus estudiantes y conducirlo”. Este espíritu de sacrificio, que evoca a las “marianas” de la alfabetización, se multiplica en cada aula.

Bajo la dirección de la Msc. Maidelín Díaz Barreto el personal docente y no docente ha redoblado sus esfuerzos, consciente de que la educación es una trinchera que no puede rendirse ante las adversidades.
Díaz Barreto puntualizó que pese al complejo cerco energético que afecta al país, la escuela Revolución de Octubre se presentó en perfectas condiciones para recibir a sus alumnos. «Las acciones de reparación, limpieza de áreas verdes y mantenimiento fueron ejecutadas con antelación», destacó.
Agregó que «el sistema educativo debe gestionarse con altos estándares de calidad y total inclusividad, un desafío que este centro asume con creces».

Aymara Fernández Ortiz, Guía Base del colectivo detalló que «la jornada estuvo marcada por el emotivo reencuentro de los alumnos, quienes, tras las vacaciones, volvieron a llenar de vida los pasillos y aulas».
Este inicio de curso en la Revolución de Octubre no es solo el comienzo de un nuevo periodo lectivo, sino una declaración de principios. Es la demostración de que, aun en medio de las carencias y el bloqueo, el sistema educativo de Camagüey se mantiene firme en su compromiso con el futuro del país.

Con maestros que trascienden su labor, instalaciones listas y alumnos ansiosos por aprender, la escuela del reparto Previsora se convierte en un faro de esperanza, demostrando que la verdadera revolución se forja en las aulas, día a día, con altruismo y calidad. (Texto y fotos: Maykel Torres La Rosa/ Radio Cadena Agramonte)
