Camagüey, 4 oct.- El Servicio de Cirugía del Hospital Oncológico María Curie de Camagüey se distingue, más allá del éxito de sus intervenciones quirúrgicas, por una manera profundamente humana de entender la medicina.
Pese a los esfuerzos constantes de su personal, la institución no escapa a las limitaciones que afectan al sector de la salud, pero los procesos no se detienen, en 2026 se han atendido quirúrgicamente 585 pacientes con diagnóstico de cáncer, de ellos, 180 de mama, el de mayor incidencia. Esto demuestra que, cuando los recursos faltan y los procesos amenazan con detenerse, emerge la voluntad de salvar vidas.

En cada consulta multidisciplinaria o de clasificación, en cada anestesista, clínico, enfermero o especialista que calma el miedo antes de entrar al quirófano, y en cada cirujano, late el mismo compromiso: devolverle al paciente no solo la salud, sino también la certeza de que se hará todo lo posible por él.
El doctor Agustín Arango Soler, especialista de primer grado en oncología y jefe del servicio de mastología, habla de las características de este servicio, desde la primera captación, en las llamadas consultas de clasificación de mama, los exámenes y complementarios, la confirmación clínica, la atención multidisciplinaria y los procedimientos quirúrgicos, ya sean conservadores, en los que se extirpa solo el cuadrante o el tumor, hasta la psicología y esa vocación inquebrantable donde la profesionalidad y la ternura se abrazan cada día.
“Contamos con un equipo integral que trata a los enfermos con la mayor humanidad posible. Muchos de ellos llegan con dudas y miedos, por eso el apoyo psicológico resulta fundamental para que se sientan relajados y afronten en mejores condiciones tanto el tratamiento médico como el quirúrgico”, añade el enfermero Humberto Álvarez García, jefe de la sala de cirugía, con 27 años de experiencia.
“Somos conscientes de que las personas que atendemos están golpeadas no solo por una enfermedad, sino por toda una serie de secuelas psicológicas y sociales derivadas de ella. Muchos suelen llegar deprimidos y, en ocasiones, tienen una edad avanzada, por lo que debemos trabajar con empatía para no ahondar en su dolor”, agregó Álvarez García, quien alude a lo difícil de su profesión cuando llegan pacientes jóvenes a las camas del servicio.
El doctor Leonardo Hernández Herrera, especialista de primer y segundo grados en oncología y mastología, y director de la institución asistencial, reconoce ese mismo espíritu de entrega que palpita en las salas de cirugía desde hace dos décadas y media, cuando él dio sus primeros pasos de la mano del doctor Floro José Cepero Muñoz, especialista en mastología, quien se desempeñó en el Hospital Oncológico María Curie desde 1966 hasta su muerte, a los 82 años.

Esa formación hoy la protagoniza el doctor Hernández Herrera junto a un equipo integrado en su mayoría por jóvenes, consciente de la importancia del constante crecimiento académico, porque la excelencia exige una alta dosis de entrega, preparación y humanismo.
“En los últimos años se observa un aumento de la incidencia: ha crecido la cantidad de pacientes y ha disminuido la edad de presentación de las mujeres. De 2021 a 2025 se diagnosticaron alrededor de 250 casos en mujeres, este año hemos atendido a poco más de 150”, acota el director, para quien la medicina es su razón de ser más allá de sus competencias administrativas, que lo mantienen en vilo al frente de la institución.
Lo más importante para mujeres y hombres, por cada 100 féminas con cáncer de mama se diagnostica un caso en un hombre, es el autoexamen periódico, en el caso de las mujeres, entre el séptimo y el décimo día después de comenzar la menstruación, principalmente en edad fértil.
“No hay mejor médico que uno mismo”, insisten los especialistas, al señalar que así se pueden detectar a tiempo signos como abultamiento, hundimiento del pezón o enrojecimiento. De ahí que la consulta de clasificación esté abierta de lunes a viernes.

Desde Santa Cruz del Sur llegó Edelma Robles Díaz, en esta ocasión para acompañar a su madre, y asegura sentirse orgullosa y agradecida por la atención recibida. De igual manera se expresa la vertientina Regla Rodríguez García, paciente de 61 años, quien destaca las fortalezas del servicio de cirugía oncológica, el amor y la sensibilidad. Esos mismos valores los percibe la guaimareña Sara Santana, con la preocupación lógica ante su diagnóstico, pero con la seguridad de estar en buenas manos.

La licenciada en enfermería María Julia Martín, con 50 años de servicio, ha sido testigo de muchas historias como las de estas mujeres en las salas del Hospital María Curie.
A ello se suman la voluntad de familiares y amigos, pese a que los productos alcanzan sobreprecios impuestos por las urgencias, la ayuda del sector privado, que ha hecho suyo el propósito de la institución, la contribución de negocios y el aporte vital de Electromedicina Provincial, con el ingenio de sus trabajadores para devolver a la vida útil equipos con muchos años en funcionamiento.
La excelencia de la unidad de cirugía oncológica del Hospital Oncológico María Curie no descansa únicamente en las competencias profesionales dentro del quirófano; a ellas se une la sensibilidad de personas que trascienden fronteras. (Texto y fotos: Gladys Daylin Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte)
