Santa Cruz del Sur tiene en Esnildo un maestro que también cultiva la tierra(+ Fotos)

Santa Cruz del Sur, Camagüey, 26 oct.- Para Esnildo Betancourt Novoa, la tierra recompensa a quienes la atienden con dedicación. Productor de la Cooperativa de Créditos y Servicios Máximo Gómez Báez, asentada en la comunidad de Flor de Mayo, a unos 31 kilómetros de la cabecera municipal de Santa Cruz del Sur, combina el trabajo agrícola con la enseñanza.

En su finca La Carmita cultiva 26 cordeles de plátano burro. Antes de la siembra preparó el terreno, que anteriormente era un potrero, con ceniza y estiércol seco de ganado vacuno, abonos naturales que aportan nutrientes esenciales para el desarrollo de las plantas. Desde entonces, dedica especial atención a las labores culturales necesarias para garantizar el crecimiento de la plantación.

Aunque su principal ocupación es la producción de alimentos, también cultiva piña y mantiene vivo su interés por compartir conocimientos. Graduado de Ingeniería Agrónoma, aspira a impartir una conferencia sobre agroecología a los productores de patios y parcelas de distintos barrios de la cabecera municipal, muchos de ellos vinculados a los Comités de Defensa de la Revolución.

La docencia forma parte de su vida cotidiana. Mediante contratos por horas, imparte Física y Química en el Instituto Preuniversitario Henry Reeve y en el Politécnico de Economía Raúl Rodríguez Moreno. En el primero atiende a estudiantes de duodécimo grado; en el segundo, a jóvenes del primer año de la especialidad de Capital Humano.

Cada jornada de clases comienza con un recorrido de aproximadamente 31 kilómetros. Desde Flor de Mayo hasta la cabecera municipal se traslada en bicicleta, debido a las dificultades con el transporte, agravadas por las limitaciones que enfrenta el país como consecuencia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos a Cuba.

El esfuerzo no le impide llegar puntual ni cumplir con sus responsabilidades. Para Betancourt Novoa, el ejemplo personal, el compromiso con los estudiantes y la preparación de cada clase son principios esenciales del trabajo educativo.

Campesino y maestro, Esnildo demuestra que el amor por la tierra también puede crecer en las aulas; y que, con voluntad, disciplina y sentido del deber, es posible avanzar incluso por los caminos más difíciles. (Texto y fotos: Radio Santa Cruz)

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