Testigo del devenir de la urbe
La Ciudad de los Tinajones despierta cada mañana cuando el sol apenas roza los tejados y el río Hatibonico se despereza entre murmullos de agua y pasos tempranos. El puente sobre uno de los afluentes de la urbe principeña, testigo de todas las generaciones de agramontinos que la habitaron, se convierte en arteria viva: por…
