Juan, el soldado que nunca se quitó el uniforme del alma
En uno de mis recientes viajes por Santiago de Cuba, lo encontré al pie de la escalinata de la Universidad de Oriente, justo donde Fidel proclamó la libertad hace más de seis décadas. Se llamaba Juan, aunque pudo llamarse Pedro, Ramón o cualquier otro nombre de esa zona. Tenía las manos callosas de tanto trabajar…
