Coincidiendo con el anuncio de la rebaja de 700 000 toneladas de la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano por Eisenhower, con el velado propósito de provocar la ruina económica del país, Fidel, en la clausura del Primer Congreso Nacional Extraordinario de los Trabajadores Metalúrgicos en el Palacio de los Trabajadores afirma: «Estados Unidos nos arrebatará la cuota, pero nunca la libertad, se está ante la gran batalla de los humildes de la Patria contra los poderosos».
