Nieves Xenes, oriunda de Quivicán, empezó a escribir versos sin que nadie la enseñara ni estimulara. Aún adolescente pasa a residir a La Habana donde es presentada en las tertulias literarias de José María Céspedes. Al conocer a José Antonio Cortina, famoso orador autonomista, se enamora de él, constituyendo el amor imposible de toda su vida, porque muerto este tempranamente continuó amándolo sin preocuparse ya por encubrirlo y reflejando la pasión por el desaparecido. Es el amor el tema fundamental en su poesía, sincera y apasionada. Fue miembro fundador de la Academia Nacional de Artes y Letras. Toda su obra fue recogida en un volumen prologado por Aurelia Castillo de González.
