Después de tres meses por países de Europa, Asia y África, el ocho de septiembre de 1959 regresa a Cuba el Comandante Ernesto Che Guevara. A su llegada al aeropuerto, donde es recibido por los comandantes Raúl Castro y Juan Almeida, el Che opina a la prensa que lo más sobresaliente de esa jornada de buena voluntad fue constatar la simpatía que la Revolución Cubana despierta en el mundo entero. Menciona la cordial acogida dada a la delegación cubana en cada país, ya que «tanto ellos como nosotros -comenta- nos encontramos empeñados en la gran tarea de librarnos de los brazos del capitalismo extranjero, y luchamos con las mismas armas, que son nuestros recursos». Este recorrido, el primero de tal magnitud encargado a un representante del Gobierno Revolucionario, abarcó a la República Árabe Unida, Yugoslavia, India, Japón, Indonesia, Ceilán, Pakistán, Sudán y Marruecos.
