Bajo la guía del luchador marxista Carlos Baliño, el 20 de septiembre de 1905 el Partido Obrero de Cuba adopta las bases del socialismo e incluye en su programa la lucha por la toma del poder político y la socialización de los medios de producción. Ese partido, fusionado con el Club de Propaganda Socialista, toma el nombre de Partido Obrero Socialista y comienza un trabajo de divulgación de la teoría marxista-leninista.
