La víspera, el General español Echagüe echó sobre Maceo su división compuesta por batallones de infantería, escuadrones de caballería, las guerrillas de San Diego y una batería de artillería que sumaban unos 3 000 hombres. Maceo, colocándose al frente de su escolta hizo retroceder a la vanguardia española, encajonó a la división en una hondonada y la batió violentamente día y noche. En la mañana de este día, Echagüe emprendió la retirada hacia San Diego de los Baños. Los españoles tuvieron 300 bajas. Por la parte cubana, ocho muertos y 37 heridos, y sucumbió gloriosamente el Capitán Julio Morales, jefe de la escolta de Maceo.
