La salud es un bien invaluable que, con frecuencia, solemos descuidar. Mantener un buen estado de salud y fomentar estilos de vida saludables no solo es fundamental para nuestro bienestar individual, sino también para el futuro de nuestras comunidades y del planeta.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades no transmisibles (ENT) —como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer— son responsables del 71% de todas las muertes a nivel mundial. Estas cifras alarmantes nos recuerdan que, a pesar de los avances médicos, nuestras decisiones diarias tienen un impacto directo en nuestra salud.
Uno de los principales factores de riesgo para las ENT es la inactividad física. Se estima que más de 1,4 mil millones de adultos en el mundo no realizan suficiente actividad física, lo cual no solo afecta la salud física, sino que también está relacionado con problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión.
María Ramírez, paciente de 45 años diagnosticada con hipertensión, comparte su experiencia: “Pasé años trabajando largas jornadas y descuidando mi salud. Cuando me diagnosticaron hipertensión, supe que tenía que cambiar. Empecé a caminar todos los días y a cuidar mi alimentación. He notado una gran diferencia en mi energía y estado de ánimo, pero sé que esta enfermedad es difícil de manejar y requiere mucha responsabilidad”.
Promover estilos de vida saludables implica adoptar hábitos que beneficien tanto nuestro cuerpo como nuestra mente. Entre las recomendaciones médicas se encuentran una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras, así como limitar el consumo de azúcares añadidos, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados.
La OMS sugiere realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana, como caminar, nadar o practicar yoga, siempre buscando una actividad que resulte placentera y motivadora.
El Dr. Roberto Méndez, especialista en medicina preventiva, señala: “Es fundamental que trabajemos en conjunto para crear ambientes que faciliten la toma de decisiones saludables. Esto abarca desde políticas públicas hasta programas educativos en escuelas y comunidades”.
La salud es un tesoro que debemos cuidar con constancia y compromiso. Es momento de actuar y convertir la salud en una prioridad global. La buena noticia es que cada pequeño cambio suma; juntos podemos construir un mundo más sano para todos. (Martha Karla Gutiérrez Pacios/Estudiante de Periodismo/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Tomada de Internet)
