Cómo el teléfono puede revelar fobia social o timidez extrema

Reino Unido, 23 abr.- Según Bandelow, muchas personas tienen «un miedo infundado a ser criticadas o avergonzadas por los demás». Esto se aplica tanto a las llamadas telefónicas como a exámenes, actuaciones, discursos o presentaciones. Quienes se ven afectados temen fracasar o que otros hablen mal de ellos a sus espaldas.

Algunas personas prefieren enviar un mensaje de texto en lugar de llamar por teléfono. Otras prefieren no contestar cuando suena el timbre telefónico. Esto puede deberse a la ansiedad. Borwin Bandelow, investigador sobre temas relacionados con la ansiedad que trabaja en Gotinga, Alemania, explica: Quienes temen hacer llamadas telefónicas sufren de fobia social. La buena noticia: terapia y medicación pueden ofrecer alivio.

Según Bandelow, muchas personas tienen «un miedo infundado a ser criticadas o avergonzadas por los demás». Esto se aplica tanto a las llamadas telefónicas como a exámenes, actuaciones, discursos o presentaciones. Quienes se ven afectados temen fracasar o que otros hablen mal de ellos a sus espaldas.

En palabras de Bandelow, estas personas sufren de una «forma exacerbada de timidez». Por ello, muchas evitan las fiestas, por ejemplo, y les resulta difícil conocer gente nueva.

La ansiedad de quienes se ven afectados es «particularmente intensa» al hacer llamadas telefónicas. Según Bandelow, quienes hablan directamente por teléfono temen expresarse de forma incómoda. Temen decir algo ridículo o de lo que luego se arrepientan.

Como alternativa, muchos prefieren enviar un mensaje de texto o un mensaje de WhatsApp, ya que pueden pensar en su respuesta antes de enviarla. «Así la ansiedad disminuye considerablemente, y por eso mucha gente tiende a hacerlo», afirma Bandelow.

Sin embargo, el investigador no considera que el miedo a hacer llamadas telefónicas sea un fenómeno de ansiedad nuevo. «De hecho, antes era incluso peor porque no sabías quién estaba al otro lado de la línea», recuerda. «Ahora el nombre de quien llama aparece de inmediato.»

Cualquier persona que sufra de fobia social debería buscar tratamiento, aconseja Bandelow. La terapia conductual puede ser útil. En esta terapia, los afectados representan situaciones que antes les asustaban, por ejemplo, junto con otros pacientes. En algunos lugares, incluso se está utilizando la realidad virtual como un método novedoso.

Los medicamentos, como los antidepresivos, también pueden ser útiles. «Sobre todo cuando la fobia social se manifiesta de forma grave», afirma Bandelow. (Texto y Foto: Cubasí)

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