EE.UU, 16 ago.- Estados Unidos retira al portaaviones USS George Washington (CVN-73) del Pacífico y lo envía hacia Medio Oriente para relevar al USS Abraham Lincoln (CVN-72) reseñan varios medios, según los cuales la decisión se debe a los informes de hastío y desespero de los tripulantes militares.
Los medios especializados en el ámbito militar explican que Lincoln lleva más de 250 días desplegado, producto del ataque unilateral que emprendió Washington contra Irán.
El referido portaaviones llegó a Medio Oriente en enero, antes del inicio de la agresión contra Irán, el pasado 28 de febrero. La nave había zarpado de San Diego, California en noviembre de 2025 con destino al mar de China Meridional, pero posteriormente fue enviada a Asia Occidental antes de los ataques contra Teherán.
Los reportes indican que los militares en el Lincoln estaban lidiando con problemas de salud mental, y que varios de ellos piensan en atentar contra su vida, saltando por la borda.
Aunque sí existe cierta preocupación en el Pentágono por el estado del buque, su equipamiento y suministro, la Armada rechazó las versiones de prensa que alegan desespero y depresión.
Durante una reciente visita a Panamá, el secretario de Guerra del gobierno de Donald Trump, Pete Hegseth, llegó a decir que desea que los marineros y tripulantes del Lincoln regresen a casa, y consideró necesario rotar a los uniformados. Sin embargo, el funcionario negó enfáticamente los informes y versiones que argumentan problemas a bordo del portaaviones.
Sin embargo, los legisladores demócratas ya están exigiendo investigaciones sobre las condiciones a bordo del Lincoln, que originalmente debía retornar a la nación norteamericana en mayo.
La BBC reseña que el senador demócrata Richard Blumenthal enumeró las dificultades que se reportan en el portaaviones Lincoln, con unas 5.000 personas a bordo, en una carta dirigida a Hegseth.
«Escasez de suministros básicos, contaminación del agua, problemas de plomería, deterioro de la salud mental, preocupaciones sobre la seguridad en cubierta e interrupciones en el sistema postal, que han provocado que muchos paquetes de ayuda destinados al barco se pierdan en tránsito durante meses», dijo el congresista, citado por el medio británico.
«Estos informes merecen atención inmediata», insistió Blumenthal, quien es integrante del Comité de Servicios Armados, «pero también plantean una cuestión más amplia: si la Armada puede mantener el ritmo operativo que ahora se exige a su flota de portaaviones».
En este mismo tono se pronunció el senador demócrata Ruben Gallego, quien, vía X, pidió a las fuerzas armadas que permitan a una delegación del Congreso visitar el barco y «realizar una investigación de supervisión sobre esta horrible situación». «No hay razón para negar el acceso», expresó.
La cadena estadounidense CBS News informó que, a principios de agosto, un marino cayó por la borda y posteriormente fue rescatado por un helicóptero. Tras ser atendido por el personal médico, fue trasladado fuera del barco para atención adicional.
Denuncias similares fueron publicadas por los medios especializados Military Times y Stars and Stripes, que alertaron sobre testimonios de familiares de los uniformados, quienes denunciaron que varios de ellos habrían considerado atentar contra sus vidas arrojándose por la borda.
Un testimonio similar también recogió la BBC por parte de un familiar de uno de los marineros a bordo del barco. En condición de anonimato, esta persona subrayó que su pariente ya ha perdido 29 kg desde que comenzó su despliegue.
Asimismo, el militar confirmó a su familiar que los marines intentaron saltar del barco. En conversaciones recientes de WhatsApp, expresó: «Estoy muerto de cansancio. Muerto».
«Pero es como estar sin puerto, sin pisar tierra firme, sin ningún tipo de respiro. Es una vibración constante. Mañana, tarde y noche, cuando duermes, cuando comes, cuando te duchas. No hay ni un momento de paz mental», añadió el informante.
«La moral está baja y todos están miserables, es desgarrador»
Pero el Lincoln no es el único barco con problemas. La plataforma MeidasTouch reseña situaciones similares en el George H. W. Bush., portaaviones en Medio Oriente que registró colapso de baños —con acumulación de heces—, agotamiento de provisiones y sistema de agua potable restringido.
Según una persona cuyo hermano está comprometido con una marinera destinada en esa nave, la militar había regresado temporalmente a EE.UU. por una emergencia familiar y pudo relatar directamente la situación. “Prácticamente no tienen comida, agua ni jabón”, describió el mensaje. “Llevan 136 días en el mar sin un final a la vista. La moral está baja y todos están miserables. Es desgarrador”, se leía en el mensaje, reseñado por RT.
El referido medio digital también citó un mensaje sobre un uniformado desplegado en Kuwait, cuya salud mental, según su madre, está deteriorada.
“Mi hijo está en Kuwait, y tiene una salud extremadamente mala. Toda su salud mental ha sido destruida”, reza el texto, que añade que el joven aseguraba sentirse “cansado, hambriento y asustado”.
