Washington, 8 jul.- Un equipo científico multidisciplinario identificó un mecanismo fundamental que regula cómo el organismo utiliza la grasa almacenada para producir energía, reveló hoy una fuente especializada.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista The EMBO Journal, los expertos mostraron que el calcio presente en el interior de las mitocondrias actúa como una señal que determina si estos orgánulos permanecen unidos o se separan de las gotas lipídicas, donde las células almacenan la grasa.
Las mitocondrias son las estructuras celulares encargadas de generar la mayor parte de la energía necesaria para el funcionamiento de los tejidos.
“En el tejido adiposo marrón, un tipo de grasa especializada en la producción de calor y el gasto energético, una parte de las mitocondrias permanece físicamente asociada a las gotas lipídicas, formando las denominadas mitocondrias peridropletales”, subraya la fuente.
Estas mitocondrias -agregan los especialistas- desempeñan un papel esencial en la gestión de las reservas energéticas celulares.
La investigación mostró que el aumento de los niveles de calcio en el interior de las mitocondrias provoca cambios en su morfología y favorece su separación de las gotas lipídicas.
«Este proceso resulta esencial para que las enzimas responsables de la degradación de las grasas, conocidas como lipasas, puedan acceder a los lípidos almacenados y convertirlos en energía», puntualiza el artículo.
Esta separación de las mitocondrias se produce antes del inicio de la lipólisis, actuando como una especie de interruptor molecular que pone en marcha la movilización de las reservas grasas.
El estudio calificó de relevante el papel de la fosfodiesterasa PDE2A, una proteína que regula indirectamente este sistema al modular los niveles intracelulares de calcio.
Los científicos demostraron que en modelos animales de obesidad, la inhibición de PDE2A incrementó la asociación entre mitocondrias y gotas lipídicas, redujo la degradación de grasa y favoreció el uso de glucosa como combustible energético.
Este cambio metabólico se asoció con una mejora del control energético y un aumento del gasto metabólico.
Los científicos concluyeron que la interacción entre las mitocondrias y las gotas lipídicas es un proceso dinámico y finamente regulado por señales intracelulares como el calcio, y esto abre posibles vías para el desarrollo de estrategias terapéuticas frente a la obesidad y otras enfermedades metabólicas. (Fuente: Prensa Latina)
