«Apostamos por la juventud para el futuro y el trono centroamericano»

La Habana, 22 may.- El balonmano femenino en Cuba tiene la mirada puesta en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo-2026, la selección nacional se dispone a enfrentar el torneo clasificatorio con una estrategia valiente que plantea dejar el peso de la responsabilidad en manos de sus figuras más jóvenes.

Conversamos con Jorge Coll Arencibia, director técnico del conjunto, quien analiza los retos de esta etapa y la madurez de un grupo que, pese a su corta edad, carga con la mística de las actuales campeonas regionales.

–Coll, el camino hacia la clasificación ya está trazado. ¿Cómo llega el equipo tras estos meses de preparación?

–Es un reto que asumimos con mucha claridad. Desde enero iniciamos la ruta crítica y, aunque hemos lidiado con las dificultades en cuanto a instalaciones, el trabajo ha marchado bien. Hemos cumplido con los parámetros físicos y técnicos previstos. Lo más interesante es que vamos con un equipo muy joven, prácticamente la base que asistió a Asunción. El promedio de edad es de apenas 22 años.

–Llama la atención la ausencia de las nueve jugadoras que hoy militan en ligas profesionales. ¿Cuál es la estrategia para asumir estas bajas?

–Sabemos que ellas son piezas fundamentales y estarán con nosotros en los Juegos Centroamericanos, pero para esta fase clasificatoria decidimos no convocarlas. El objetivo es darle una oportunidad real de fogueo y protagonismo al resto del grupo que entrena aquí. Es una forma de asegurar que el relevo tenga el nivel necesario cuando las consagradas no estén.

–¿Qué fortalezas tiene este grupo de 22 años de promedio, frente a selecciones más experimentadas?

–La rapidez. Al ser atletas tan jóvenes, tienen una dinámica de juego muy explosiva y, sobre esa base, queremos construir nuestro resultado. Vamos a enfrentar a equipos muy maduros y adultos, como República Dominicana, que es la sede y saldrá con todo, además de México y Puerto Rico, que siempre ofrecen mucha resistencia. Pero confiamos en que nuestra frescura y velocidad marcarán la diferencia.

–Cuba es la actual campeona del área. ¿Se siente la presión de mantener esa corona o se ve como un incentivo?

–Más que presión, es una responsabilidad que asumimos con orgullo. El balonmano cubano se ha mantenido en la élite regional por años y eso no es casualidad. Llevamos casi una década vinculando la juventud con la experiencia. Trabajamos para que el cambio generacional no sea brusco. Somos una familia, desde la Comisión Nacional hasta el cuerpo técnico, y esa unidad es la que nos permite decir, sin titubeos, que nuestro objetivo final en los Juegos es retener el oro.

–Menciona que este combinado junior tiene incluso un nivel superior al de sus antecesores. ¿En qué se fundamenta esa valoración?

–Lo vemos en la cancha. Estas muchachas traen un nivel de formación y una capacidad de asimilación técnica muy alta. Al darles fogueo ahora contra equipos de categoría absoluta, estamos acelerando un proceso de crecimiento que nos dará frutos no solo para clasificar, sino para llegar a Santo Domingo con un equipo más consolidado y profundo.

–Entonces, ¿el mensaje para la afición es de optimismo?

–Totalmente. Lo primero es asegurar el boleto, haciendo un buen papel en el clasificatorio. Una vez dentro de los Juegos, Cuba siempre es favorita al podio. Vamos a dar una buena cara, este conjunto tiene garra y está listo para defender el prestigio del balonmano cubano. (Texto y Foto: Granma)

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