La Habana, 1ro jul.- Oscar Pérez-Oliva Fraga, vice primer ministro y titular del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, alertó hoy la intención de Estados Unidos de imponerle a Cuba una dependencia económica forzosa, en detrimento de socios y firmas foráneas vinculadas al país caribeño.
Al intervenir en la Asamblea General de la Cámara de Comercio de la República de Cuba, en el Hotel Nacional, el alto funcionario señaló que al tiempo que muchas navieras y aerolíneas extranjeras dejan de tocar puertos cubanos o de volar a La Habana, compañías estadounidenses mantienen sus frecuencias regulares a territorio cubano sin temor a sanciones.
Se nos quiere imponer una dependencia económica forzosa de los Estados Unidos, en detrimento de la participación de nuestros socios y de las empresas que tradicionalmente han contribuido de manera activa al desarrollo económico y social de la isla, algunas con más de 30 o 49 años acá, subrayó.
Eso hay que comprenderlo, tenerlo en cuenta, dijo, porque si hubiera una relación normal o natural con los Estados Unidos sobre las bases de las reglas de la Organización Mundial de Comercio, no tuviéramos un comercio de allá para acá, en una sola dirección y sujeto a autorizaciones administrativas, es decir, no todo el que quiera hacer comercio con Cuba lo puede hacer.
El vice primer ministro precisó que esa autorización pasa por sectores, por productos y por empresas, e incluso en los últimos tiempos ha habido mayor restricción en la renovación de licencias, bajo condiciones financieras muy rígidas y desfavorables para Cuba.
Recordó que la mayor de las Antillas no puede exportar productos a esa nación, que sería un mercado natural de sus principales rubros exportables, es decir, níquel, tabaco, ron y productos de la industria biofarmacéutica, que pueden beneficiar a millones de personas en los Estados Unidos.
Pérez-Oliva Fraga señaló que tampoco pueden venir turistas estadounidenses a Cuba, lo que significaría una importante contribución a los ingresos externos del país y a su desarrollo.
Entonces, es un comercio al que se nos arrastra de manera forzosa, en detrimento y bajo amenaza a nuestros socios tradicionales, y es un comercio desigual, afirmó el dirigente.
Ante tal reto, manifestó, el camino que tenemos que seguir en el desarrollo económico y social del país depende de nosotros exclusivamente, aun cuando se promueva la solidaridad de países amigos.
Pero nadie va a venir acá a hacer lo que nos toca hacer a nosotros, que son precisamente estas transformaciones en nuestra economía, y nadie nos va a dar lo que necesitamos generalmente, aseguró ante directivos de la Cámara de Comercio y representantes de empresas estatales y privadas, todos en su condición de asociados.
Los problemas los tenemos que resolver nosotros, preservando nuestra soberanía, independencia, autodeterminación y sistema social, que nadie duda es el más justo y que necesitamos construir, pero para eso la economía tiene que funcionar, acotó.
El vice primer ministro advirtió que se impone romper muchos tabúes, pues en estas transformaciones hay decisiones con una trascendencia tremenda, que mucha gente aún no ha meditado y ha habido que construir consensos.
Aseveró que las nuevas medidas llegaron para quedarse, lo cual transita por recuperar la confianza de los empresarios extranjeros en Cuba, muy importante porque ha estado humillada por errores, por políticas que se han impuesto más allá de lo que dicen las normas jurídicas, por incumplimientos financieros a partir del efecto que ha tenido el bloqueo estadounidense.
También Pérez-Oliva Fraga alertó la urgencia de que el sistema bancario se transforme en aras de alcanzar esa confianza y de la conexión entre los actores económicos, en beneficio del país.
En la Asamblea General de Asociados de la Cámara de Comercio, Antonio Luis Carricarte, su presidente, al exponer los resultados en el 2025 y las perspectivas señaló como prioridades el acompañamiento de la institución a empresas estatales, mipymes y cooperativas en la implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas por el Parlamento.
Tanto Carricarte como varios asociados coincidieron en la necesidad de fortalecer los clústers, grupos de trabajo en los que por sectores afines se agrupa la membresía, para a partir de sucesivos encuentros ofrecerles la necesaria preparación a la vez de consolidar alianzas. (Fuente: ACN)
