
Honduras, 30 nov.- Este domingo a las 07:00 hora local, los centros de votación en Honduras abrieron sus puertas para la celebración de elecciones generales. Estos comicios se desarrollan en un contexto marcado por el injerencismo de Donald Trump y por complots de la derecha dirigidos a falsear los resultados, proclamarse vencedora e impedir una victoria popular.
La ciudadanía hondureña está llamada a elegir al Presidente de la República, 128 diputados para el Congreso Nacional, 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano y 298 alcaldes.
Marlon Ochoa, consejero integrante del Consejo Nacional Electoral (CNE), realizó un llamado a los medios de comunicación para que esperen los resultados oficiales y se abstengan de proclamar ganadores antes de que la autoridad electoral emita su informe. Este pedido se hace con el interés de garantizar una jornada pacífica y evitar la suscitación de desórdenes públicos.
Ochoa informó que “se lograron entregar la totalidad de las maletas electorales en todo el territorio nacional”. El consejero fue enfático al declarar que “nadie más vota en Honduras, que los hondureños”. Asimismo, dejó claro que “el pueblo debe exigir el uso del dispositivo biométrico” y que “tiene derecho a participar en el escrutinio público”.
La convocatoria electoral está dirigida a más de 6.5 millones de ciudadanos. Según lo establecido por el CNE, los centros de votación permanecerán abiertos hasta las 17:00 hora local. Las juntas receptoras de votos permitirán el ejercicio del sufragio a todos aquellos electores que a esa hora se encuentren formados en la fila.
De acuerdo con sondeos previos a la jornada, los candidatos presidenciales con mayores posibilidades son Rixi Moncada, de la oficialista izquierda del partido Libertad y Refundación (Libre), y los opositores de derecha Nasry Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal. También contendrán por la Presidencia Mario Enrique Rivera Callejas, del Partido Demócrata Cristiano (DC), y Jorge Nelson Ávila Gutiérrez, del Partido de Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD).
Con el objetivo de garantizar la seguridad durante el proceso, el Ejército y la Policía han desplegado aproximadamente 50 000 efectivos en todo el territorio nacional.
En el transcurso de la campaña electoral, Xiomara Castro y otros actores políticos denunciaron intentos de fraude por parte de la derecha para escamotear los comicios. Uno de estos métodos consiste en sabotear la transmisión satelital de resultados e introducir en el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), el cual habría sido previamente hackeado, actas de votación que favorezcan a Nasry Asfura o a Salvador Nasralla, con el fin de proclamarlos vencedores.
Estos sabotajes electorales forman parte de una estrategia de mayor alcance, coordinada con la Administración de Donald Trump. Días atrás, el entonces inquilino de la Casa Blanca anunció su apoyo a Asfura, en una reedición del guion que siguió en las legislativas de Argentina para imponer el triunfo de los candidatos de Javier Milei.
Además, anunció que indultará al expresidente Juan Orlando Hernández (2014-2022, del mismo partido de Asfura), quien fue condenado en 2024 por una Corte estadounidense a 45 años de prisión por cargos de narcotráfico, posesión de armas y por recibir dinero del capo mexicano Joaquín “el Chapo” Guzmán. (Texto y Foto: Cubadebate)