Por la salud de los camagüeyanos

Camagüey, 9 abr.- El servicio de nefrología del Hospital Provincial Manuel Ascunce Domenech en Camagüey atiende hoy a 176 pacientes en hemodiálisis ambulatoria, pese a las tensiones económicas y el impacto del bloqueo.

Se cuenta con un parque de riñones de 20 máquinas de diálisis de ellas solo 16 están en funcionamiento, lo que limita la capacidad de recibir nuevos pacientes y complejiza el servicio. Del mismo tambien depedenden pacientes, que inician en hemodiálisis de diferentes municipios como, Santa Cruz del Sur, Sibanicú, Jimaguayú, Vertientes, Guáimaro, la cabecera provincial y de otras áreas.

La escasez de insumos para la realización del tratamiento obliga a reducir sesiones: lo ideal serían tres por semana, pero muchas veces solo se logran dos, con riesgo de complicaciones, pues dependen de la hemodiálisis para mantener una adecuada alimentación, no tener complicaciones en una sobrecarga de volumen, hipertensión, acidez metabólica.

Un alivio reciente ha sido la nueva planta de tratamiento de agua, lo que garantiza mayor estabilidad en el servicio.

Se labora en mejorar las condiciones para estabilizar los dializadores y reutilizarlos, lo que facilita que el paciente que lo permita, reciba las sesiones que le corresponden.

El servicio cuenta con 19 especialistas, entre ellos 14 residentes, que se preparan en esta especialidad, lo que garantiza la estabilidad del personal médico.

La mayor dificultad con respecto al déficit de recursos humanos está en la enfermería, donde no todas las plazas están cubiertas, no obstante se adoptan estrategias en grupos de trabajo, en ocasiones doblan turnos siendo esta alternativa más complicada para el completamiento ya que requieren de capacitación para brindar el servicio de hemodiálisis.

La doctora Yenny Rodríguez Lino, jefa del servicio de nefrología en la citada institución de salud, asegura que pese a las carencias prevalece la voluntad de salvar vidas.

De igual forma la paciente Mercedes Novia Fernández, con cinco años recibiendo el servicio, confirma sentirse atendida con dedicación, aunque lamenta los problemas de transporte ante el déficit de combustible, a pesar de que se crearon condiciones hospitalarias, hay quienes por problemas personales decidieron mantenerse en su vivienda donde el paciente asiste por sus medios.

Por su parte Favio Alvarez Rodríguez, quien lleva alrededor de 7 años como paciente, refiere recibir buena atención tanto del personal médico como de enfermería.

El servicio de nefrología en Camagüey es hoy un ejemplo de resistencia y compromiso humano, defendiendo la vida como símbolo de dignidad y esperanza.

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