La Habana, 7 abr.- De celebrarse, que hasta que no se fije día y hora no habrá seguridad, lo único confirmado son los equipos contendientes, de acuerdo con sus ubicaciones en la pasada Serie Nacional: Cocodrilos de Matanzas, Leñadores de Las Tunas, Industriales de La Habana, Cazadores de Artemisa, Huracanes de Mayabeque y Cachorros de Holguín.
Al no existir confirmación evidentemente tampoco se sabe nada de la selección de los refuerzos, que resulta siempre vital para dar pronósticos, y la lejanía en este caso pudiera reducir bastante la bolsa porque muchos no querrán estar alejados de los suyos durante tantas semanas.
Los organizadores buscan variantes para poder mantener en el calendario el principal espectáculo deportivo del país, pero la actual coyuntura económica obliga a optimizar los recursos.
De ahí que se maneje retomar el formato de burbuja utilizado en los tiempos de la pandemia de Covid-19, para reducir al mínimo los gastos de transportación, aunque el terreno escogido se resentiría el sobreuso de varios partidos diarios.
Otra variante sería concentrarse en dos momentos y dos sedes, una en Oriente y otra en Occidente, para que ninguna de las dos zonas se sienta excluida, y dejar el formato de ida y vuelta para la postemporada, o al menos para la final.
Económicamente es lo más viable, pero no así desde el punto de vista del espectáculo, pues la afición es una de las grandes protagonistas del evento, y jugar en un solo lugar vetaría a los aficionados de otras regiones de poder disfrutar del espectáculo y apoyar a sus respectivos planteles.
El bolsillo del fanático también está golpeado en las circunstancias en las que vivimos, y trasladarse de una provincia a otra es harto complicado, por lo que pudiéramos volver a ver las gradas vacías, como en tiempos de confinamiento.
No obstante, la prioridad es jugar pelota, porque precisamente este es el certamen que concentra la calidad, y donde más experiencia pueden acumular todos los involucrados, jueguen la posición que jueguen.
Las más recientes lides internacionales nos han mostrado que el nivel de nuestra Serie Nacional no es el óptimo, y aunque la Liga tampoco será el summum de la excelencia, mantener en activo los talentos existentes es imperativo, y además es un oxígeno para la afición, aunque no pueda ver a sus ídolos en vivo y en directo.
No podemos olvidar que en el verano se jugarán los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, y lo ideal sería que los peloteros convocados lleguen con bastantes partidos acumulados y no solamente topes de entrenamiento.
Sea la fórmula que sea, lo importante es que los guantes y pelotas salgan de las gavetas y luzcan sobre el césped, bajo el sol abrasador de nuestro verano: realmente lo necesitamos. (Texto y Foto: Cubasí)
