Por Fidel Alejandro Manzanares Fernández/ Radio Cadena Agramonte.
La prensa nacional se ha sumado a los festejos del 50 cumpleaños de los Juegos Deportivos Escolares Nacionales; incluso un concierto del reconocido artista Leoni Torres en el Coliseo de La Habana animó la inauguración del evento este fin de semana.
La iniciativa tuvo como protagonista a nuestro Comandante Fidel Castro, y ya ha reunido por varias décadas a las más jóvenes promesas de la actividad atlética en Cuba.
Tuve la oportunidad de participar en cinco ediciones a inicios de este siglo cuando formaba parte de la matrícula de la Escuela de Iniciación de Deportes Escolar (EIDE), Cerro Pelado de Camagüey.
Resultó una experiencia única; oportunidad de medir fuerzas en mi etapa de adolescencia y conocer un sistema de competición organizado, sin importar estar lejos de casa.
A lo largo de la historia han sido múltiples las figuras que han incursionado en estos eventos, fruto de campeones olímpicos y mundiales. De ellos se han forjado estrellas de talla universal como Mireya Luis, tres veces ganadora bajo la bandera de los cinco aros con las espectaculares Morena del Caribe, o Javier Sotomayor, recordista de salto de altura con sus dos metros con 45 centímetros.
Desgraciadamente, diversos problemas económicos han afectado el desarrollo del importante espectáculo; sin embargo la voluntad por mantenerlos vivos prima en la máxima dirección del Gobierno y el Estado cubano.
A pesar de las carencias y las dificultades de índole subjetivo que han hecho mella en una mejor realización de dicho espectáculo; los Juegos Deportivos Escolares Nacionales se mantienen sin dudas como el eslabón fundamental para forjar a las nuevas generaciones.
Los atletas jóvenes evolucionan gracias a un sinnúmero de habilidades que solo competiciones de este tipo logran proporcionar. Dejarlos morir sería un delito sin perdón, más en tiempos que prima el alto sentido de la comercialización y la privatización del talento.
La fiesta de los Juegos Deportivos Escolares en Cuba es fuente de creación de valores; es la oportunidad para los más jóvenes de fortalecer el sentido de responsabilidad y entrega a la camiseta con un amor propio, difícil de describir.
¡Que los Juegos Escolares –esos que son baluarte de la cultura y la historia de nuestro país- nos traigan más alegría y vida para el Sistema Deportivo Cubano!