Cada día en algún rincón de esta ciudad de calles laberínticas se repite un ritual inquietante: una mano se extiende y deja caer su carga, un gesto rápido y casi automático que convierte el espacio público en un vertedero privado.
Orondos, Javier Milei y Marcos Rubio fueron los primeros en felicitar a José Antonio Kast por su holgada victoria en las elecciones presidenciales de este domingo en Chile, que abre paso al primer gobierno ultraderechista desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet hace 35 años.
Camagüey, 16 dic.- La Historia tiene maneras de enseñarnos. Una espiral de sucesos que nos pueden llevar al desarrollo o al inequívoco ejercicio de la repetición. Si algo tenemos los nacidos bajo el signo de Cuba es buena memoria, sobre todo ante la amnesia, selectiva, de quienes han gobernado en el Norte vecino.
El sol de Camagüey se impone como una losa de luz blanca que se extiende sobre la llanura, tan plana como la palma de una mano abierta. El aire inmóvil desprende el aroma a tierra reseca, a boñiga antigua y a un verde resignado que lucha por aferrarse con raíces desesperadas al corazón rojizo de la provincia. En este vasto mar de pastos y sabanas interminables el tiempo no se mide en horas, sino en el ritmo pausado y obstinado de un hombre que se inclina sobre el surco.
En medio de una encuesta nacional en Estados Unidos que inclina la balanza hacia la idea de que Trump conocía las acciones de Epstein, el presidente estadounidense ha anunciado una nueva intención: revisar la actividad en redes sociales digitales de quienes decidan viajar como turistas a la llamada “tierra de la libertad”. Tal vez esas comillas no basten para subrayar lo irónico de la frase.
La indisciplina social es un fenómeno que genera diversos debates sobre cómo combatirla de forma efectiva. Las conductas negativas van desde hechos delictivos hasta desobediencia a las autoridades policiales cubanas, comportamientos que implican un reto para la unidad y el bienestar de la población.
El Día del Trabajador de la Cultura recuerda la figura de Raúl Gómez García, el “Poeta de la Generación del Centenario”, cuyo legado inspira a las nuevas generaciones de artistas. En Camagüey, su ejemplo se traduce en un movimiento cultural que no se limita a preservar el pasado, sino que apuesta por la innovación y la creatividad, como motores de desarrollo espiritual y humano.
Todavía hay cubanos ilusos que quieren a Trump, pese las salvajadas que comete en cada momento a escala global y ni hablar con sus actos de locura hacia esta pequeña isla, la cual no ha dado su brazo a torcer, con toda lógica.
El 14 de diciembre de 1928 nació en Güines, La Habana, el combatiente revolucionario Raúl Gómez García, conocido como el Poeta de la Generación del Centenario, y en su honor la fecha marca con júbilo el Día del Trabajador de la Cultura en Cuba.
El 11 de diciembre de 1898 falleció Calixto García Íñiguez, Mayor general del Ejército Libertador, combatiente de las tres guerras independentistas de Cuba, abatido por una pulmonía fulminante, mientras cumplía con su deber en Washington, donde reclamaba derechos para los integrantes de esa fuerza.
Cada 10 de diciembre, el mundo celebra el Día de los Derechos Humanos desde que, en 1948, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó, en París, la Declaración Universal sobre esta materia. Sin embargo, aunque el texto sirvió de base para la aprobación de importantes instrumentos jurídicos internacionales, la humanidad sigue en deuda con los principios expresados entonces.
Cada 10 de diciembre el mundo celebra el Día de los Derechos Humanos. Y vuelven no pocos países a preguntarse cuántos han sido conquistados para la verdadera felicidad de los pueblos y a cuántos se les aplasta todavía con guerras, mentiras, manipulaciones, retóricas y hasta leyes que contradicen la Declaración Universal, proclamada en 1948, por la Asamblea General de las Naciones Unidas.